El cine latino quedó por todo lo alto en Filadelfia

El Festival de Cine Latino de Filadelfia tuvo su cuarta edición culminando este 21 de junio, cumpliendo con sus objetivos de hacer espacio en el mercado para la creciente e importante oferta cinematográfica latinoamericana.

En esta ocasión el festival ofreció conversatorios con realizadores latinos y debates abiertos sobre la realización de cine en Latinoamérica y la posibilidad de cambio social a través del séptimo arte.

El festival fue abierto por la película Bestia de cardo, una película, bastante mística, dirigida por la dominicana Verónica Sánchez Navarro. La cinta abre un debate sobre la presión social y el control sobre las mujeres en las regiones rurales de República Dominicana, con un claro tono de denuncia e inconformidad.

El filme mexicano Cuatro lunas fue uno de los más sensibles, conmovedores e íntimos de la muestra.  Esta obra relata, con mucha comprensión y belleza, la forma en la que se vive la homosexualidad en México, sin obviar temas como la discriminación, el acoso y la homofobia.

También hubo espacio para la música, una de las aspectos meas fuertes de nuestra cultura latina. Al iniciar el festival se proyectaron una serie de cortometrajes llamados Tengo talento, sobre la movida del hip-hop, jazz, música folklórica y poesía cubana hecha por jóvenes que no pasan de los 20 años de edad.

Otra de las películas que llamó la atención de los asistentes fue The Liberator, película protagonizada por el venezolano Édgar Ramírez y que narra las aventuras de Simón Bolívar en su empeño por liberar a Latinoamérica del yugo español a principios del siglo XIX. Esta era la película más comercial de la cartelera y por su mayor presupuesto logró impresionar a los espectadores con su épica realización cinematográfica.

Por Luis Esparragoza

 

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